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Extracto de mi nuevo libro.

“La Ruta del Perdón” Despertando desde el corazón.

El abuso sexual me hizo creer que Yo Soy el Poder de D-OS.

(Mi relato no es desde la víctima, sino desde el poder del perdón que me alimento el alma con certeza, donde solo el amor sana todas las heridas)

Cuando atraviesas por ese episodio de tu vida a los 7 años de edad, no sabes si llorar, gritarlo o como en mi caso, callar, porque no sabes si “eso” que te paso está bien o no, más aún cuando decirlo implica que no te crean y mucho más criado en una sociedad machista como en la que crecí, donde te humillan, te vejan , se burlan de ti porque fuiste abusado o “pilateado” como solían gritarme después de todo aquello. Además imagínate familiarmente no sería propio decirlo puesto que “naciste para ser hombre” y a los “hombres” no les suceden esas cosas de niñas.

Soltar, transmutar o desenmascarar la falsa creencia de lo que significa el perdón y abrazar mis miedos me llevo mucho tiempo, fue un camino silente y doloroso, disfrazado por los flash de un ego temeroso y reactivo frente a un mundo donde lo único que nos muestra es caos, desolación, perdida y “ausencia del amor. Como le explico a mi niño interno que todo está bien, que todo está en perfecto orden para la ascensión de mi alma.

Crecí en un matriarcado, sin padre, pero con una mamá cuatriboleada que levanto un hogar y cinco muchachos, limpiando casa ajena, planchando y rezándole a la mano todopoderosa de D-os para que no les faltara nada a sus hijos.

Es difícil escribir de ese niño que fui yo. Comencé mi proceso de perdón a los 27 y después de soltar mis demonios, culpas y dolor logre perdonar. Ya hoy en día a punto de cumplir 53 años, un número infinito, por cierto, decidí observar hasta donde fui capaz de bajar al infierno para liberarme y verme frente a frente a un espejo sin cadenas de dolor y vergüenza.

Nací en Caracas, vivía en un barrio popular llamado “Los Manolos”, era de esos barrios donde todos se conocen. Un barrio caraqueño en plena formación. Eran dos calles principales con muchas casas de diferentes colores, muchas estaban levantando paredes en construcción, se veían a los hombres echando platabandas en muchas de ellas, todo era muy activo, la gente se le veían ganas de progresar, también recuerdo que la gente escuchaba música en la calle los fines de semana, mientras algunos hombres disfrutaban tomando cerveza y jugando una partida de dominó en la calle, las muchachas se sentaban en el “poste” o esquina de la segunda calle a criticar, fantasear como seria vivir fuera, o tener dinero e incluso pelear entre ellas por celos sobre algún novio, aunque tiempo después todo pasaba y volvían a ser “amigas”.

Era un barrio muy pintoresco, muchos olores a comida salían de las casas entre los callejones mientras yo caminaba a la bodega a comprar algo que mi mama nos mandaba a mi hermana y a mí con una lista y un cuaderno donde se anotaban “ los fiados”, que eran las cuentas de lo que se pagaba a final de quincena.

Celebraban las reinas de carnaval, se montaban tarimas decoradas con muchos globos de colores y cadenas de papel que adornaban la primera calle. Todo el barrio salía a disfrutar la fiesta, era un despliegue de creatividad entre las participantes y las familias que apostaban todo para que su hija ganara la corona. La verdad, yo era feliz, feliz dentro la estrechez en la que vivíamos, aunque realmente nunca nos faltó nada porque mi mamá se partía la espalda , como dicen, para ser papá y mamá de sus cuatro hijos.

Aún cierro los ojos y logro ver tantas cosas que allí viví, las navidades, las hallacas y los dulces de lechoza y los aguinaldos de casa en casa, los cantos a la virgen en la iglesia, recuerdo, hasta los novenarios que le hacían a los difuntos, repartían chocolate, caldo de pollo, galletas soda y los hombres se pegaban unas borracheras de tanto ron que tomaban. Nunca entendí que rezaban y si era verdad que el muerto bajaba las escaleras de la casa esa última noche. Y para que lo hacía? Todo era una gran aventura para mí.

Recuerdo a las novias, si, cuando alguien se casaba en el barrio, era todo un acontecimiento, todos esperábamos para ver salir a la novia vestida de blanco con su gran velo y la cola larga que siempre algún perro se interponía en el camino mientras la novia sonreía nerviosa y todos gritábamos; - Viva la Novia!!!

Fue tan intenso lo que viví allí que recuerdo el terremoto, yo jugaba a la plancha con mi hermana cuando la cas se empezó a mover y un estruendoso ruido venia de todas partes. Gritos se escuchaban, gente llorando y yo asustado cuando la señora petra se quedó atorada en la puerta en pleno temblor y todo porque era muy gorda, si, mis hermanos y la señora Elba quien nos cuidaba en ese momento le daban patadas para desatorarla, al final lo logramos, nos montaron en un Volkswagen negro todos apachurrados y fuimos a casa de mis tíos donde velaban a mi abuelo Jesús María,(Moncho Brujo), así le llamaban, curandero, chaman y visionario. Un alma elevada que predijo dicho terremoto meses antes.

Tantos recuerdos, tantos días contando las horas para salir temprano a la escuela y no toparme con ninguno de “Ellos”. Corría a esconderme detrás de los carros o saludaba a cualquier adulto que fuera caminando hacia la segunda calle donde yo vivía para que “Ellos” no me volvieran a agarrar y someterme como aquel día.

No puedo negar que todo lo que allí viví quedo tatuado en mi alma, sin saber que todo aquello seria la herramienta perfecta para despertar.

Volviendo al barrio. Era bonito pedirle la “Bendición” a cuanta señora mayor saludara a mi mama en la calle, uno sentía que tenía muchas tías, madrinas y abuelas en todas partes.

Era un barrio muy sano aunque ya se empezaban a formar los primeros fumadores de marihuana, jóvenes hambrientos por descubrir mundo y buscar fortuna fácil, recuerdo sus nombres y me produce un sentimiento de compasión infinita, eran almas que solo pedían a gritos un abrazo, querían ser amor pero no encontraron respuestas porque preguntaron en un mundo de preguntas. Ellos eran Changuito y Tomas ramón, el Paisita, rápidamente se convirtieron en líderes del barrio, causaban temor en muchos, en otros respeto, todos murieron en manos de la policía, se perdieron en el vicio.

Recuerdo las rifas de lotería, los juegos de Bolas criollas que se hacían los fines de semana detrás de mi casa. Si, en el “Zanjón”, así le llamaban a ese campo o pequeño bosque que se convirtió en terreno de juego, era una especie de quebrada seca, allí fue donde todo paso.

Entre los hombres mayores y los jóvenes limpiaron el terreno, cortaron ramas, montes y lo acondicionaron para jugar béisbol y bolas criollas.

Como dije este terreno quedaba justo detrás de mi casa, es decir mi mamá se asomaba por la ventana a cada rato para vigilar que yo estuviera bien, al final de cuentas yo era el más pequeño del grupo de muchachos que jugaban béisbol.

Tenía apenas 7 años y la verdad yo lo único que quería era compartir con los más grandes, sentirme que era importante y que ya estaba creciendo, que podía aprender a jugar y batear como ellos aunque siempre me sentía relegado, sentía como murmuraban entre ellos cuando mi mama gritaba; - Richard sube que ya es tarde. Y yo muy nervioso le respondía; – Un ratico más mama, déjame un ratico mas… Quizás debí subir.

A los 7 ya era bien presumido, “El Catire”, así me llamaban muchos, porque era casi de cabello rubio. A esa edad comencé directo en la escuela en Primer grado, porque ya sabía leer y escribir, cosa que me había enseñado mi mamá en casa. Desde entonces ya comenzaba mi ambición por irme a vivir a AMERICA. Amaba ver en televisión series como “El zorro” y “Superman” que era mi favorito, allí descubrí el Empire State Building de New York y justo así comencé a soñar con venir a vivir aquí. Tenía todo lo que quería a pesar de ser bien humildes mi mama nos enseno valores, respeto y deseos por triunfar y ser mejores cada día.

La verdad nunca pensé sería capaz de confesar algo así, nunca ni siquiera imagine que tendría la suficiente valentía de decirlo a mis amigas, ya de adulto. Pero hoy quiero compartirlo contigo, ¿sabes porque? porque al liberarme yo, te libero a ti y libero a todos del abuso, de la forma que sea, psicológico, sexual, verbal, político, religioso, racista, del nombre que sea, es abuso y para elevar nuestra conciencia colectiva es importante reconocer que “eso” que le paso al otro, yo también soy responsable.

Perdonar cuando te enseñan en la escuela y en la ‘iglesia” que el único que perdona es D-os y que tú eres un pecador, no te ayuda en tu proceso.

Viví lleno de asco, de culpa, de rabia e impotencia pero había algo dentro de mí que me decía que todo iba a estar bien. Esa voz, si LA VOZ dentro de mí fue mi gran guía, mi aliada, mi apoyo y sobre todo mi llave para perdonar de verdad.

Te invito a leer mi nuevo libro “ La Ruta del Perdón” Despertando desde el corazón. Próximamente en AMAZON en E-Book. (Lo puedes leer online)

Lo siguiente de este relato esta en mi nuevo libro, te contare en detalle no solo este hecho, te hablare de mis tropiezos, mis búsquedas, mis excesos, mis espejos, mis pasos al despertar, mi infierno y mi cielo, todo el proceso de la mente al corazón.

Un libro para reflexionar sin juicios, sin etiquetas de víctima. Es sanándome como puedo sanar el mundo. Haz lo propio tú!!!

#muerte #maduros #dieta #instagran #filmmotivacion #newyork #cursodemilagros #Articulos


A mi reencuentro con Princess ( Segunda Parte)

Meses antes de la partida de Princess comencé un trabajo profundo sobre la muerte, la reencarnación, los registros akashikos, el duelo, la perdida, las emociones, documentándome con videos, libros, escritos y sobre todo guiándome por la mente suprema. Allí contacte a Michael Newton con su maravillosa investigación sobre “El Destino de las Almas”, extraordinario trabajo que me condujo por el camino de la aceptación, el entendimiento desde el corazón y sobre todo me ayudo a comprender el proceso real del alma, que nunca muere. Fue un proceso enriquecedor ver como seres en sus lechos de muerte, sus almas, observan sus cuerpos postrados y allí deciden seguir su camino o regresar al cuerpo de acuerdo a su misión de vida, a sus contratos álmicos. ( Lo recomiendo).

Fueron muchas personas a distancia quienes vivieron mi proceso de despedida con princess, siempre muy agradecido con ellas, causalmente todas mujeres. No fue nada fácil reconocer que mi Princess se estaba sacrificando por mí, si, así como lo lees. Ella se estaba sacrificando por mí. Pacto de almas quizás? Su propósito estaba consumado? Lo cierto es que yo estuve padeciendo de una “enfermedad intestinal” que me estaba consumiendo, llevándome a la muerte, los médicos no me encontraban nada, solo usaban tratamientos adormecedores para mantenerme en pie. Mi espíritu era quien se encargaba de todo, hacia radio, producía videos, escribía en diarios, revistas y además era papá de Princess 24/7. Ha sido el mejor empleo.

“Coincidencialmente”luego de su trascendencia la medicina dio con mi diagnóstico, cambiando mi sistema alimentario y recuperando mi salud 100%. Resulto que soy “celiaco” intolerante al Gluten y sus derivados. En algún momento hablaré sobre este tema, millones mueren en el mundo con malos diagnósticos y sin saber lo que padecen porque recién la ciencia descubrió esta condición.

Regresando a lo ocurrido esa mañana del 11 de Agosto, pasadas las 8:00Am en el hotel Hard Rock Café de Florida, mi Princess comenzó a convulsionar, retorciendo su pequeño cuerpecito y al mismo tiempo buscándome y llorando con grito ahogado porque sabía el inmenso dolor que me causaba su partida. Así estuvo por varias horas mientras conseguíamos una clínica veterinaria abierta y que prestará el servicio de ayudar a mi Princess en su proceso.

En esos momentos se te olvidan los libros, los talleres, los conocimientos y brota tu ser humano, tu YO tierra, tu llanto, tus recuerdos, importante dejarlos salir, sanador vaciar ese manantial de lágrimas y entregarse al proceso sin apegos.

Al caer la tarde y luego de aferrarme a su poco aliento de vida vi cómo se desplomaba en mis brazos luego del letal líquido que la doctora le coloco para ayudarla a partir. Un silencio ensordecedor estallo en la habitación y ahogado en llanto le hable con amor de padre, llore como nunca pensé podía hacerlo, sentí que ella me observaba desde ese otro lado donde se me adelanto y salí a la calle bajo una extraña lluvia mayamera que se mezcló con mi llanto de vacío. Llore y sentía mi corazón al ritmo de la lluvia. Que rico saber que mi corazón vibra al mismo son de D-os con el amor incondicional.

Al día siguiente cambie de hotel y me fui al mar, estuve literalmente sumergido días enteros, platicando con ella, con D-os, con los ángeles y conmigo. Si, allí recordé que era a mi YO a quien necesitaba escuchar, lo hice.

A Princess la veía en cada gesto de seres que se acercaban, de niños jugueteando cerca de mí, de avisos comerciales recordándome que me amaba, que siempre está a mi lado.

Al regresar a Jersey y llegar a casa para recoger parte de sus cosas y donarlas fue hermoso. Ya no lloraba como un niño al que le quitan su mascota, ya lloraba de alegría, de saber que mi princesa me estaba mostrando eso que yo creía era espiritualidad y buscaba en libros, talleres, conferencias y hasta en falsos dioses y que incluso yo creía desde mi mente egoica. Ella, ese ser desde la más incorruptible inocencia me vino a enseñar el desapego, me estaba mostrando el verdadero camino de la espiritualidad. El desapego es una de las herramienta más poderosa a la hora de emprender este camino.

Quise donar a una tienda Pet Smart parte de sus cosas, justo ese día estaban auspiciando una campana de adopción de mascotas, específicamente de gatos. La muchacha a la que le entregue las bolsas de ropas, juguetes, cama y accesorios de Princess me hablo, creo noto tristeza en mis ojos y me dijo; - Porque no adoptas un gatito? Es sanador. A ellos si no los adoptan ya sabes lo que les pasa… Le dije que no, que la verdad nunca me habían gustado los gatos, me parecían peligrosos y que en este momento no estaba preparado para tener a alguien ocupando el puesto de princess como si se tratara de un mueble que me tocaba remplazar. Ese es el nivel de conciencia que muchos tienen sobre “Mascotas”. Y yo me pregunto; ¿No somos nosotros mascotas de nuestros egos, del sistema,, de las religiones, de la política, del internet y más? Bueno…

Debo confesar que me convertí en un parlanchín de monólogos, soy de los que hablo solo todo el día. En mi carro, en el súper, en la cocina, en el banco, usando la herramienta del bluetooth, las personas creerán que estoy platicando por teléfono pero no, o estoy grabando mis audios o platico con mis otros yo, incluida princess. Así pasaron dos años y de repente el 11 de agosto del pasado año Princess me recordó de la forma más sencilla que debía comprobar lo que había leído, digerido en libros y que su partida era solo una parte del proceso, la otra parte estaba por comenzar.

Una mañana caminando por el bosque donde voy a meditar todos los días entre los matorrales vi que algo se movía y me asuste, creí era un lobo, un venado o alguna ardilla, pero no, apareció un gato grande, blanco con gris, hermoso, imponente, me asuste creyendo podría atacarme, la verdad tenía poco conocimiento sobre los gatos, se me acerco como buscando lo acariara, respire y de inmediato sentí esa voz: “ ábrete a recibir el mensaje”, me agache y lo acaricie, se restregó en mis piernas, me bordeo y sin más salto y desapareció entre los arbustos. La verdad no le preste mucha atención al “mensaje”, quizás por mi creencia arraigada sobre los felinos. Nunca más lo volví a ver.

Fue el 7 de Octubre del pasado año, mismo día de cumpleaños de princess. Ella nació 7 de Octubre del 2002 en Miami.

Yo estaba recostado con malestar de alergia por el clima, llovía torrencialmente con rayos y centellas. Yo estaba en mi cuarto tratando de descansar cuando de repente mi amigo Robert abre la puerta de mi cuarto y me dice; _ Tienes que venir y ver esto. Yo me levante y pensé, seguro ha de ser las comadrejas que se aparecen en mi jardín a cada rato que hicieron algún desastre. Rob me dijo; - Ven, es allí en la casa de las herramientas. Tome un paraguas y atravesé el jardín y al abrir la puerta veo una miniatura de gatito gris recién nacido. Robert me dice; no es uno, son tres. Le dije traigámoslo a casa y vemos, seguro la mamá los abandono.

Así fue, los trajimos a casa, apenas se movían. Yo no sabía que hacer, como alimentarlos. Les puse un plato con leche a ver si por su cuenta se la tomaban, pero no. Se arrastraron sobre el plato.

Eran tres, pero desde que lo vi y me clavo su mirada sentí algo superior que me decía aquí estoy. Decidimos regresarlos a la casa de las herramientas porque seguramente la madre los vendría a buscar y ella si los alimentaria.

Eran alrededor de las 5:00PM y como dije llovía a cantaros. Me regrese a mi cuarto con la imagen de los tres gatitos, pero con la imagen de uno en particular. Me dormí y ya eran las 8:00pm cuando decidí ir a revisar si la mamá gato había venido por sus hijos. Efectivamente la vi trasladando uno con la boca atravesando la cerca del vecino y perdiéndose en los arbustos. Me dije; que bien, ya están con su mamá y me regrese a casa.

Eran las 11:00pm y revisando una de mis agendas se cae una foto de princess al piso y al mismo tiempo suena un fuerte ruido producido por un rayo, toda mi habitación se alumbro, sentí un escalofrió, toda una extraña energía recorrió mi cuerpo en segundos. Sin mediar palabras conmigo, tome una linterna, me puse un impermeable y salí al jardín, no sabía porque, quizás para comprobar que la mamá gato se había llevado a sus hijos. Abrí la puerta y efectivamente no estaban allí, se los llevo, pensé y cerré la puerta. Algo o alguien me impulso a ver por la parte de atrás de la casa que divide con mi vecino. Alumbraba con la linterna cuando totalmente empapado salto buscando la luz de la linterna aquel bebe gato gris que me miró fijamente esa tarde. Lo tome en mi mano y lo traje a casa. Lo seque, nervioso no sabía cómo alimentarlo, él o ella, maullaba como buscando calor y así yo lo acurrucaba en mi pecho y se calmaba.

Me dije lo dejare hasta mañana y lo devolveré para que su madre lo recoja y lo lleve con ella y sus hermanos. A esa hora fui a buscar un gotero a la farmacia para alimentarlo, pregunte comida para gatos bebe y me ayudaron con una leche especial.

Esa noche durmió en mi cuarto y yo soñé con quien crees? Si, con princess que me dijo; “Aquí estoy de vuelta, ahora muéstrame cuánto me amas como yo a ti”. Y esa mañana decidí darle la bienvenida a este ANGEL de regreso a casa.

Se llama ANGEL, cree que aún es un perro y se comporta como tal, tiene exactamente las mismas actitudes de su anterior encarnación como princess, me habla, me vuelve loco de amor y sobre todo me sana a diario. Y lo mejor de todo es que regreso a joderme la vida con la luz de sus ojos y el maullido mañanero de: “Te Amo papi”.

Las almas saben dónde, cuando y como reencontrarse, importante es escuchar al corazón y dejar que la mente desde el silencio del eterno nos guie por el camino del amor. “ Los Animales” son nuestros mejores maestros, son nuestros ángeles protectores, nuestra brújula. Son más qué una compañía, son la fuerza, la luz y sobre todo nos reconectan con el aquí y el ahora porque desmantelan nuestros egos. Nos recuerdan a quitarnos las caretas de personajes creados para sobrevivir allá afuera y en cambio nos dicen de la forma más sencilla que siendo YO es como puedo ser YO realmente.

Les abrazo y gracias por leerme.

Ricardo Garcia

#reencarnacion #mascota #muerte #duelo #amorincondicional


Creía en la Reencarnación pero mentalmente, sin convicción, solo desde la creencia arraigada a una fe con una intencionalidad de sentir que era posible y quizás hasta de la forma más inocente al estilo de los cuentos de Disney.

Lo que hoy contare no lo hago con la finalidad de que tú me creas, lo escribo porque sé que esto quedará registrado en la historia y generaciones futuras puedan tener este relato vivencias como una ruta a la certeza que si somos eternos, que la vida solo se transforma, que la esencia del amor perdurará eternamente.

La verdad descubrí lo que significa amar incondicionalmente a alguien con Princess. Fue mi gran maestra, mi amiga, mi compañera en grandes batallas con la oscuridad, lleno de luz mis días, me inyectaba fuerza y paz y cuando se enfermó su cuerpo también me preparo para su partida.

Todo comenzó ese día cuando noté que respiraba con dificultad, estuvo un día entero respirando por la boca y la lleve a emergencias donde me diagnosticaron duraría menos de una semana ya que su condición era sumamente grave, no lo creí. Me negué a aceptarlo.

De allí me enviaron a otro hospital donde me garantizaban al menos un mes de vida hospitalizada y con respiración artificial. Me negué e incluso en aquella sala fría de hospital tuve una pelea con Dios. Literalmente le exigí que no me la quitaría. Una fuerza fuera de serie se apoderó de mí y entre a la sala donde tenían a mi Princess, aún forcejeando con los guardias de seguridad que trataron de impedírmelo.

Llegue a ella y la vi tan indefensa, tan perdida pero al verme me hablo con sus ojitos y me dijo; "sácame de aquí ", así lo hice, en contra de la orden médica la tome y huí del hospital con ella en brazos y bajo una fuerte lluvia.

Respiraba con dificultad pero por momentos sentí que ese no era el tiempo de nuestra despedida. Así fue. Lloré , jugué, la mime como a nadie, la ame cada centímetro, la llene de luz y mi princess permaneció conmigo un año más, increíble? Así es. Nadie lo podía creer.

En ese tiempo hicimos un pacto que yo la dejaba ir si solo me prometía que regresaría mientras yo estuviera encarnado en este cuerpo. Le hice prometerme que siempre me daría señas de que estaba aquí a mi lado, que cada vez que me viera caer me endulzara las lágrimas como ella sabía...

Ella nació en Miami y causalmente planeé un viaje de vacaciones en carro, presentía ella quería ver el mar y yo también. Nada mejor que el mar para ahogar las penas, literalmente.

Fue ese 11 de Agosto donde la cargue y apreté fuerte a mi pecho por última vez, no sabía lo que era un dolor de perder a mi amor, no sé explicarlo aún, es como si te arrancan un pedazo de tu corazón y te dejan la herida abierta para que la veas y sientas que más allá de ese dolor no hay nada más que el amor.

Se me fue físicamente, pero no su espíritu, la sentía en casa, en mi cuarto, en mi ducha, corriendo, escondida y más...

Así pasaron dos años y algo y cada vez más sentía su presencia viva..

Continua en mi segundo post.

#Articulos #reencarnacion #mascota #amorincondicional

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