¿Qué es el subconsciente?

Para explicar este concepto se suele utilizar el ejemplo metafórico de un iceberg. La consciencia vendría siendo la punta del iceberg (se nota a simple vista), por lo que el subconsciente o inconsciente vendría siendo la última parte del iceberg, la más baja que se encuentra debajo de la línea de flotación y que no la podemos ver aunque tenemos la certeza de que ahí está ya que es la base del iceberg.

El subconsciente o inconsciente es un término original del psicoanálisis y se refiere a todo aquello que tenemos guardado o almacenado debajo de nuestra propia consciencia, como si estuviera escondido y no lo pudiéramos ver a simple vista como ocurre con el iceberg. Es por esta misma razón por la que a las personas nos resulta muy difícil acceder a la información que tenemos almacenada en él.

Definición de lo inconsciente

Pero, ¿qué tipo de información guardamos en el subconsciente? La información que tenemos almacenada ahí y a la cual no podemos acceder fácilmente como en la consciencia, suele contener generalmente miedos profundos, deseos reprimidos y experiencias traumáticas que incluso de manera consciente no nos gustaría recordar. Todo este contenido puede dar lugar a que aparezcan determinadas patologías como ciertos trastornos de ansiedad, miedos, fobias, etc.

Sin embargo, a pesar de lo difícil que nos resulta tener acceso al subconsciente, todos esos contenidos que tenemos ahí almacenados, los solemos expresar inconscientemente de distintas maneras.

Ejemplos de expresión del subconsciente

Por poner algunos ejemplos:

  • Los sueños: una persona que sufrió una experiencia traumática en la infancia puede tener sueños relacionados con ella aunque incluso no la recuerde conscientemente.

  • Las acciones inconscientes: una persona que reprime su homosexualidad de manera inconsciente que cuando consume alcohol se desinhibe y se acerca a personas del mismo sexo.

  • Los lapsus mental: cuando estamos hablando de un tema y de repente decimos una palabra o frase que no tiene relación con este.

Los momentos en los que suele salir a la luz este tipo de información que tenemos almacenada en el subconsciente ocurren cuando nuestro nivel de consciencia disminuye.

¿Cómo funciona el subconsciente?

Nuestro subconsciente funciona como una especie de emisor de mensajes o estímulos que procesamos a nivel consciente y que activan ciertos patrones de comportamiento sin que seamos conscientes de ello. Es decir, las decisiones que tomamos día a día, aunque parezca que las tomemos de manera consciente, realmente están sumamente influenciadas por nuestro propio subconsciente.

Nuestro subconsciente es como si fuera un programa de ordenador que hemos ido creando a través de los años con las experiencias que hemos ido almacenando y este mismo programa (compuesto de ideas, creencias arraigadas, pensamientos, etc.) provoca que nos inclinemos más hacia una decisión que hacia otra.

En ocasiones, nuestra mente subconsciente está en concordancia con nuestros verdaderos deseos y tomamos las decisiones que realmente queremos, sin embargo, en otras no lo está y es tanta la información negativa que tenemos almacenada y que se ha ido acumulando a lo largo de los años desde la infancia, que nos podemos llegar a auto sabotear.

Diversos investigadores han determinado que nuestro subconsciente es una fuente de creatividad y que nos ayuda a resolver problemas, incluso aquellos que pareciera que no tuvieran solución. Esto lo han ido demostrando a través de diversos estudios, uno de ellos que es bastante interesante demuestra como nos volvemos más creativos utilizando nuestra mente subconsciente.

 

¿El subconsciente dice la verdad? Experimento psicológico

En este estudio, se les pidió a los participantes que inventaran distintas formas de utilizar un clip, para ello se les asignó un tiempo determinado. A un grupo de personas les fueron asignados 5 minutos, mientras que al otro le dieron únicamente 1 minuto.

Sorprendentemente, las personas a las que se les asignó menos tiempo fueron más creativas y encontraron más formas de utilizar el clip.

Pero, ¿cómo ocurrió esto? Los investigadores llegaron a la conclusión de que la mente subconsciente se mantuvo siempre en marcha, trabajando para generar nuevas ideas en un proceso divergente, mientras las personas a las que se les asignó más tiempo, entraron en un proceso de pensamiento convergente, por lo que conscientemente fueron desechando todas esas ideas que consideraban absurdas o irrelevantes, preocupándose por aportar solo aquellas “brillantes”, lo cual los limitó a la hora de ser creativos. Las personas que contaron únicamente con 1 minuto para realizar el ejercicio no estuvieron limitadas por “la razón”, se dejaron llevar y sin duda pudieron sacar a la luz toda su creatividad.